Conocer para tejer: San Juan Sacatepéquez

Conocer para tejer: San Juan Sacatepéquez

La comunidad del Municipio San Juan Sacatepéquez, cuenta aproximadamente con 208 mil habitantes y cuya economía se mueve principalmente por la producción de flores que exportan a diferentes países y zonas urbanas del país. San Juan Sacatepéquez, se caracterizaba por ser un municipio pacífico. Pero todo esto cambiaría en el 2006, cuando Cementos Progreso quiso llevar a cabo la construcción de una carretera denominada “Anillo Regional”, instalando una cementera en el lugar.

Se consultó a las comunidades sobre la construcción y fue recibida con rechazo. Su argumento fue que Cementos Progreso no estaba respetando las necesidades de los pobladores y amenazaba con traer contaminación y escasez de agua en la región; algo que los pobladores necesitan para vivir y llevar a cabo su siembra y cosecha de flores. Ante esta situación, se intentó hacer varias negociaciones, pero ninguna con éxito. Y al final, la empresa procedió a construir la cementera con el apoyo de los distintos gobiernos de turno (Óscar Berger, Álvaro Colom, Otto Pérez Molina y Jimmy Morales).

Desde entonces, los pobladores han recibido múltiples amenazas, acusaciones e incluso sobornos para ceder el territorio. En 2014, se registró una masacre en Los Pajoques, dejando como resultado 11 personas muertas. Lo que se quiso vender como un conflicto interno en la comunidad, en realidad fue un atentado de amenaza por parte de Cementos Progreso.

De acuerdo a varios testimonios, personas encapuchadas (pagadas por la cementera), llegaron al lugar a disparar contra los pobladores. Este atentado se usa como excusa para que el gobierno de Otto Pérez Molina declare Estado de Prevención en el lugar, instalando destacamentos militares y una comisaría policial (que hasta hoy siguen allí instalados).

El 22 de junio del presente año, JusticiaYa acompaño una visita a las comunidades de San Juan Sacatepéquez para verificar estos hechos y que fue convocada por Jordán Rodas de la PDH y OACNUDH. En el lugar, representantes de ambas instituciones y JusticiaYa, escucharon a los pobladores. La visita fue a los destacamentos militares y la comisaría policial, en dónde la construcción de la carretera está detenida por el descontento de la población.

Entre los testimonios, las comunidades han mostrado preocupación por los actos violentos que se han llevado a cabo en la resistencia pacífica. Líderes campesinos que han sido heridos, asesinados y otros detenidos por acusaciones falsas. Además, con la presencia de las fuerzas militares y policiacas, los pobladores tienen miedo, ya que manifiestan que los destacamentos están allí para proteger a la cementera(función que no les corresponde, dado que ellos deben proteger a los ciudadanos y no a una empresa privada).

A pesar de todo, ellos continúan en la lucha, porque saben que depende de la floricultura para sobrevivir y no están dispuestos a que se les despoje de sus tierras por un interés que solo beneficia a una cementera.